CONSTANTINO CARVALLO

CONSTANTINO CARVALLO

 

Hace algunos días Constantino Carvallo dejó de acompañarnos, pues esa triste expresión de que los buenos se van temprano parece convencernos.

Contra viento y marea, Constantino Carvallo fue, es y seguirá siendo un paradigma de lo que debe ser un nuevo maestro, para la compleja sociedad de estos días, que tiene contradicciones profundas. Entendió que muchos modelos de aprendizaje deben ser dejados de lado, porque lo importante es la realización de cada ser humano. La felicidad debe ser alcanzada, a partir del desarrollo máximo de cada persona. La inteligencia sin sensibilidad y espíritu de colaboración no es suficiente. Hay que liberar a cada uno de sus limitaciones heredadas, de sus complejos, para la realización de todas sus facultades, hasta hacerlo genial y trascendente, único en suma y feliz entre todos, cooperando con todos. La libertad  es un valor esencial en el desarrollo de la mujer y del hombre, junto a los valores de la solidaridad y el bien común.

Constantino aprendió con sencillez y humildad cada día de sus treinta años al mando del Colegio Los Reyes Rojos, a la vez que sus alumnos aprendieron de él. Un cristalino testimonio es el libro Diario educar, en el que luce su bagaje de lecturas y conocimientos y, esencialmente, lo que fue una tarea docente altamente sensible, emocional, llevada con amor a todos y a cada uno de los alumnos y, como extensión, a la sociedad peruana.

Ahora, Constantino Carvallo sigue vigente en su DIARIO EDUCAR, claro, dinámico, integral, humanista. Como testimonio, algunas ideas que, dentro de nuestras preferencias, hemos elegido en ese libro tan difundido entre los maestros peruanos y que debe ser leído igualmente por todos los que tienen en algún momento a su cargo la formación de las personas y, como tal, el futuro de nuestras sociedades.

La escuela pública no debe de ser la escuela de los pobres; es necesario que sea el espacio donde todos los sectores aprendan a convivir, a respetarse, a construir algo común: la patria

La pasión de Cristo ejemplifica esta absoluta unidad entre la palabra y la obra, es la promesa cumplida hasta las últimas consecuencias, la libertad hecha voluntad: el verbo hecho carne.”

“Parafraseando al psicólogo M. J. A. Howe podemos decir que los buenos alumnos difieren mucho entre sí, pero comparten un mismo atributo: están muy motivados.” 

“No hay método, no hay sistema, el buen maestro no tiene doctrina. Su difícil trabajo es, como el psicoanálisis de Lacan ‘una aventura singular permanente’ .”

En una visión realista y crítica  de la formación docente en el Perú, afirma: “La preparación de los maestros es pura didáctica, está pensada para un alumno ideal que quiere aprender y permanecer en silencio. Un obediente. No hay tiempo para el marginal, para el diferente.”
“Las letras no interesan a nadie; es leer lo que interesa. Sumar cinco y dos para hacer siete, esto no interesa tampoco a nadie; es contar lo que interesa.”
“La escuela inclusiva ayuda sin duda al niño con necesidades especiales. Lo devuelve a la esencial pluralidad de nuestra especie. Le da otro espejo, uno para construir mejor el amor propio. Lo estimula y lo motiva a ser como es y a compartir las semejanzas. Pero yo sostengo que la escuela que incluye mejora, sobre todo, a los que nos creemos normales.”
“…muchos ríen sin compasión. Pienso que quizá toda la educación moral y toda la formación del hombre y la mujer, no consista en otra cosa que en saber de qué reír y de qué no, cuándo corresponde y cuándo no.”
A propósito del racismo y la discriminación de diversos matices especialmente en los niños:“La pobreza no es el único dolor que deben enfrentar, quizá ni siquiera sea el fundamental. Es este desprecio diario del que no tenemos noticia, que no aparece en ningún documento, que se quiere obviar aún en los medios más progresistas.”
“En el aprendizaje la atención lo es todo. Y aunque ella nace del interés es posible atender aún aquello que en principio no nos interesa.”
“No creo que el trabajo sea la condición natural de los seres vivos; todos necesitamos obtener un beneficio a cambio del esfuerzo, del dolor que entregamos.”
“Si prohibimos generamos un trauma, si consentimos producimos otro. El maestro camina en un delgado riel de equilibrio.”
B no trabaja y las malas notas parecen gustarle. No estudiar es una forma de venganza. De castigar, como dice el psicoanalista Bruno Bettelheim, al padre o a la madre. Y quizá, masivamente, sea una forma de venganza contra la mala patria.”
“Cada niño recibe el mensaje de manera distinta. Las palabras del maestro tienen un eco diferente de acuerdo al alma de cada alumno. Hay que estar atento y conocer las diferencias.”
“Más que el maestro, quien educa es la escuela, su clima, su atmósfera.”
“El éxito está determinado por aspectos emocionales, como la motivación, el amor propio, la resolución, los intereses.”
En cuanto a la transmisión que muchos critican, olvidarla es despojar al maestro de uno de sus roles fundamentales: mantener la cultura viva de una generación a otra, traspasar una herencia hecha de conocimientos y valores, servir de puente entre el pasado, el presente y el futuro de la comunidad.”
“Si no se encuentra un significado más profundo al oficio, si  no se educa aunque solo sea el corazón de un niño, todo no es sino una burocrática mecánica, la transmisión no pedida del conocimiento estéril.”
Las notas son la perversión del aprendizaje. Producen casi siempre un fenómeno excluyente… Desplazan a la curiosidad, al deseo auténtico de saber y son siempre injustas, porque premian la capacidad y no el esfuerzo.”
“…la incapacidad de respetar, de pensar en el otro y sobre todo cuando nos hace un favor, me parece un anuncio temible del futuro moral de la criatura.”
Esto es lo que noto en la anorexia y en otros desórdenes de tantos adolescentes y jóvenes. No quieren crecer, los asusta ser adultos, tienen fantasías negativas sobre aquello que implica convertirse en dueños de sus propias vidas.”
“Esa búsqueda incesante de una morada nos convierte a todos en Ulises y se trata no de encontrar sino de inventar nuestra Ítaca.”
“De todas las huellas que la escuela puede dejar en el alumno, la peor es la timidez. Y la mejor, el incremento de las ganas de vivir.”
“A querer no se enseña, decían los estoicos. Y ese es el gran problema de la educación. Pero hay otro: a odiar sí.”
“Quizá la tarea más difícil que una educación se puede plantear es que se quiera el deber. Porque se trata de querer, es decir de un estado emocional, del afecto como motor de la vida moral e intelectual. En la educación de la voluntad está la clave del éxito o fracaso escolar.”
“La moral es la fuerza interior que nos anima y nos impulsa a resistir los embates y la dureza del mundo.”
“…la educación física puede desarrollar la velocidad, la coordinación o la potencia. El deporte, en cambio, educa la virtud, el carácter, la moralidad.”
“El buen deportista quiere la montaña más alta, la mejor ola, el reto mayor que confirme o niegue su propia capacidad.”
“Creo que no hay auténtica inteligencia sin madurez de la afectividad.”
“Saber lo que se debe hacer no es el problema. El asunto está en QUERER hacerlo.”
Desconfío de quien construye la libertad como una palabra que niega a los otros. Y recelo del respetuoso cumplido de quien otorga su libertad a la decisión de los otros.”
“Podría decir quizás que me he librado de la angustia adolescente, pero sobre todas las edades permanece mi infancia. Y de ella, primordialmente, el abrazo con la tierra, ese vivir tan cerca del suelo, la panza contra el piso, la igualdad animal, las mejillas palpando la temperatura, escudriñando agujeros, memorizando la extraña geometría de las alfombras.”
¡Gloria eterna para el maestro Constantino Carvallo Rey!