Comunicación es compartir la vida en sociedad armónica. Es el cabal ejercicio de nuestra voluntad de trascendencia….

El gran desarrollo de la comunicación ha transformado, sin lugar a dudas, nuestra vida, a tal punto que la comunicación se considera omnipresente (está en todas partes), es inevitable (no podemos anularla) y es irreversible (los mensajes se nos graban y nos influyen). Comunicarse es ahora tan importante para vivir, como el hecho de respirar y de alimentarnos.

Durante un larguísimo período, el hombre vivió utilizando solamente la comunicación oral, hasta que el descubrimiento de un sistema de escritura por los sumerios permitió producir documentos únicos, guardados celosamente para conservar la memoria de los pueblos.

El gran salto en la comunicación se produce con la invención de la imprenta por el alemán Juan Gutemberg, quien el año 1455 saca a luz, en Maguncia, la primera edición completa de la Biblia. Esta Biblia, llamada “de cuarenta y dos líneas” y en caracteres góticos, se convierte así en el punto de partida para el desarrollo de los medios de comunicación social, a la vez que el cristianismo empezaba una extraordinaria difusión por el mundo.

Sucesivamente, van apareciendo otros medios y la comunicación entre los seres humanos va ganando en amplitud y rapidez. En 1609, se publica el primer periódico de edición semanal, con el nombre Aviso Relation oder Zeitung, en Wolfenuttel (Alemania). En 1876, Alexander Graham Bell descubre el teléfono, al lograr la transmisión de un mensaje en Boston (Estados Unidos). El año 1894 se considera como el momento en que se descubre el cinematógrafo, con el kinetoscopio de Edison presentado en Nueva York; al año siguiente(1895) se realiza la primera proyección pública de una película, en París. Este mismo año, 1895, es testigo del descubrimiento de la radio, por Guillermo Marconi, con una demostración que efectuó en Bolonia, Italia.

El siglo XX es testigo de la aparición de la televisión (1926), medio que se irá perfeccionando extraordinariamente con los años. 1929 será el año en el que por vez primera se ensaya la televisión a color (Estados Unidos). 1957 es significativo para el hombre, porque se lanza al espacio el Sputnik I, primer satélite artificial entre los muchos que hoy son útiles para todo tipo de investigación, información y control. Ahora, gracias a los satélites, podemos ver al instante, lo que sucede en cualquier lugar de la Tierra. Al fortalecerse medios como la televisión, el teléfono y el satélite artificial, la ruptura de las fronteras tradicionales es evidente y la globalización es un hecho, pero no significa que anule nuestras identidades regionales y nacionales, que igualmente pueden inscribirse en el trayecto global.

Llegamos a la era de la informática, entendida como de auge para las máquinas capaces de guardar, procesar y ofrecer información. Sin lugar a dudas, la computadora aparte en primera línea, con un acelerado impulso del hardware y el software, para hacerse cada vez más “inteligentes” y servir mejor a los propósitos del ser humano. La historia de la computación es ya bastante amplia. Algunos la extienden hasta 3000 años a. C., con la aparición del ábaco. Pero la evolución significativa se produce a partir de los aportes de Charles Babbage, en el siglo XIX. Luego vienen los aportes de Kelvin, Bush, Wienner, Shannon, Stibitz, Zuse, Aiken. La invención de la electrónica se cataloga como uno de los logros menos antiguos, ligado a los nombres de Jhon Vicent Atanasoff, Jho W. Mauchly y J. Presper Eckiert.

Uno de los alcances más valiosos, frescos, emocionantes es la creación de Internet, la red de redes, al servicio de la información, la recreación, la comunicación y el conocimiento de cada vez una mayor extensión de nuestra sociedad. Si alguien pregunta qué es Internet, las respuestas sugestivas son, por ejemplo: “es una supercarretera de la información”, “es una mega red global de información”, “es la autopista de información más grande del mundo”, “Internet es el mejor apoyo para el conocimiento”, “es nuestro soporte para compartir el cyberespacio”. Y, a decir verdad, Internet nos ofrece ayuda para toda actividad, desde aspectos netamente intelectuales hasta consultas sobre todo tipo de negocios, incluyendo platos típicos, vinos, de todas partes, etc.; para el turismo virtual o viajes simulados -antes del viaje real-, para juegos dirigidos a todas las edades, para buscar amigos en el mundo entero, a cualquier hora y en cualquier lugar. El mundo virtual convive vigorosamente con el mundo de la realidad. Esperamos que cada vez se lleven mejor….